Cuando Enlacedigital.com.do catalogó al Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) del gobierno de Luis Abinader, como una oficina del Departamento de Estado norteamericano, se pudo considerar que la afirmación era exagerada, pero la evolución de los acontecimientos terminó por confirmar que esa aseveración incluso se ha quedado corta.
El gobierno dominicano, para satisfacer a Estados Unidos fue de los primeros en sumarse a la histeria antirrusa al inicio del conflicto con Ucrania, pese a que los ucranianos nunca se han relacionado con nuestro país, a diferencia de Rusia que posee una tradición desde la extinta Unión Soviética, de ofrecer colaboración material y miles becas para que estudiantes dominicanos accedan gratuitamente a universidades rusas.
El gobierno dominicano, por órdenes de Estados Unidos, boicoteó y paralizó el acuerdo de inversión billonaria China en el Mega Puerto de Manzanillo, que beneficiaría no sólo a la provincia de Montecristi sino a todo el país y en su lugar prefirió endeudarse con 100 millones de dólares con el Banco Interamericano para financiar esa obra, que requerirá otros cientos de millones prestados, cediéndole parte del terreno a una empresa norteamericana para un «proyecto espacial”, totalmente privado.
El gobierno de Luis Abinader, ha incurrido en la violación de las leyes dominicanas e internacionales al permitir el asesinato y bombardeo de lanchas civiles en aguas dominicanas, con la excusa de ser «narcolanchas» sin ninguna evidencia, asimismo aceptó establecer bases de aviones militares y de inteligencia norteamericanas en nuestro país para atacar a Venezuela y secuestrar a Nicolás Maduro.
Ahora, el gobierno estadounidense le ordenó recibir a deportados de terceros países, violando el derecho internacional y la carta magna dominicana, al tiempo de «extender» hasta octubre la permanencia de la base de inteligencia y despliegue de aviones de guerra con la falsa justificación de combate al narcotráfico.
Los dominicanos no somos tarados mentales y sabemos que esos aviones y helicópteros norteamericanos se preparan para el próximo operativo militar, anunciado por Donald Trump contra Cuba, mientras Abinader declara, en estos días que “Cuba necesita un cambio”, evidenciando su conocimiento y complicidad en el plan.
Por esas ilegalidades, entreguismo vergonzoso, afrenta a la soberanía nacional y posturas contra países que nos han ayudado, lo único que ha recibido Abinader de Estados Unidos es el infame «Champion of freedom Award» (Premio Campeón de la Libertad), equivalente a un billete de cien dólares falsificado. Mientras continuamos pagando un arancel extra de 10% en los impuesto establecido por Donald Trump como «regalo» a la República Dominicana. ¡Qué cachaza!



