El Consejo de ministros convocado por el presidente Luis Abinader, con miras a evaluar medidas para responder al escenario pronosticado por Enlace Digital a inicios de la crisis geopolítica mundial, creada por la agresión estadounidense-Israelí contra la República de Irán, concluyó con resoluciones, que no dejaron satisfechos a los partidos políticos opositores.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, trato de hilvanar la narrativa justificando el inicio de recortes previstos por el alza en el precio del petróleo, cuya continua fluctuación, es un panorama incierto, durante prosiga el doble bloqueo del Estrecho de Ormuz, que puede empeorar, si la precaria tregua colapsa o si el memorando de paz fracasa.
Pues si eso ocurriese, los Hutíes de Yemen, aliados de Irán, cerrarían el estrecho de «Bab-él Mande» (La puerta del lamento) por donde navega el 12% del comercio global, incluyendo petróleo de Irak, Arabia Saudita, Emirato Árabe, Irán y Kuwait acelerando mucho más la amenaza de estancamiento económico, inflacionario y recesivo mundial.
Se deduce de lo anterior, que el horno no está para galleticas para el gobierno dominicano, que debió implementar una primera tanda (otras medidas más dolorosas podrían venir) de limitaciones, reducciones y cortes, como el de 50% de los 1,620 millones de pesos otorgados a los Partidos Políticos, para usarlos junto a otros recortes como un colchón temporal de 40 mil millones de pesos, que evite una hecatombe económica.
Por eso es errado, confundir el urgente imperativo del Estado, con un ataque a los derechos democráticos o un plan para debilitar a las entidades políticas, porque de no hacer esos recortes los más vulnerables sufrirían y el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) lo mismo que la Fuerza del Pueblo (FP), el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y otras entidades minoritarias, están afectados con los cortes debido a la compleja situación actual y como dice el pueblo, “lo que es igual, no es ventaja».



