En medio de acusaciones y contraacusaciones sobre ataques y enfrentamientos en el crucial estrecho de Ormuz entre Irán y Estados Unidos, y de promesas de una pronta apertura que se sigue retrasando, los responsables marítimos de la ONU siguen instando a los buques a que ejerzan la «máxima precaución».
El domingo el presidente de Estados Unidos anunció la puesta en marcha de una operación por la que el Ejército estadounidense “guiará” a buques atrapados por el bloqueo de Irán, sin precisar si esto supone la escolta de los barcos.
«Estamos al corriente de las noticias, pero no tenemos más detalles. Seguimos instando a los barcos a que ejerzan la máxima precaución en la zona», declaró la Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU, mientras trabaja para verificar una serie de recientes ataques y advertencias de seguridad emitidas a los buques comerciales.
Según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), un petrolero fue alcanzado presuntamente por proyectiles de origen desconocido al norte de Fuyaira (Emiratos Árabes Unidos) el 4 de mayo, mientras que un granelero fue atacado por múltiples embarcaciones pequeñas cerca de Irán un día antes. Otros buques en la zona han recibido instrucciones por radio para que se alejen de sus fondeaderos, lo que refleja la volátil situación de seguridad.
Desde finales de febrero, se han notificado a ese Centro al menos 41 incidentes que afectan a buques que operan en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán y sus alrededores.
Irán afirmó el lunes que había alcanzado un buque naval estadounidense, impidiéndole entrar en el estrecho, pero Estados Unidos negó que se hubiera producido ningún ataque.
«Todas las personas, los marinos que se encuentran a bordo de cualquier tipo de buque en la zona del Golfo Pérsico son vulnerables a cualquier recrudecimiento del conflicto», advirtió la OMI, señalando los riesgos de misiles, la caída de escombros y la posible escasez de alimentos y agua a bordo.
Aunque se han realizado algunos relevos de tripulaciones y repatriaciones, con unos 450 marinos asistidos—, decenas de miles siguen en el mar, ya que la flota total en la región se acerca a los 3000 buques de todo tipo.
La agencia marítima también señaló que las escoltas navales por sí solas no pueden proporcionar una solución duradera, e instó a la distensión y a un acuerdo a largo plazo para garantizar la seguridad de la navegación.
«Las escoltas navales no son una solución sostenible. La verdadera distensión y un acuerdo a largo plazo que garantice la seguridad de los marinos son el único camino a seguir», afirmó.
Fuente Onu



