Son múltiples y complejas las crisis que, cual viento huracanado con fuerzas bravías están soplando en contra de las parejas matrimoniales y con sus fuerzas bravías están derribando la convivencia asertiva de la mayoría de los matrimonios en estos tiempos post modernos. Dentro de esos tantos matrimonios afectados, lamentablemente, están incluidos innumerables cónyuges cristianos, miembros de nuestras iglesias evangélicas. Muy lamentable es saber, que, además, dentro de esa victimas aparecen hasta ministros de altares. El asunto es real, triste y lamentable que esté sucediendo.
No podemos quedarnos así, sólo lamentado lo que está sucediendo en ese núcleo más pequeña de la sociedad, que se llama la familia. Las iglesias cristianas (incluyendo a sus pastores y líderes ministros), los psicólogos y terapeutas familiares deben estar listos y dispuestos para “tirar sus salvavidas” a dondequiera que haya una pareja matrimoniar naufragando en ese mar tempestuoso de una relación matrimonial defectiva.
Identificando algunas de esas agudas y profundas crisis que están destruyendo la paz, la armonía y la felicidad de la mayoría de los conyugues de nuestros días, una fuente importante,
Los diferentes expertos en la conducta humana, tales como: Psiquiatras, psicólogos, terapeutas familiares y orientadores; del mismo modo, en el campo religioso: Teólogos, pastores y escritores cristiano-experimentados, coinciden todos y todas en señalar, que las crisis por las que atraviesan las parejas matrimoniales en esta época post moderna “son multidireccionales, multifactoriales y muy complejas. Las mismas están vinculadas estrechamente a la hiperconectividad, al multiactivismo, a las distintas plataformas tecnológicas, a las ideologías de género y a las crisis de principios y valores éticos, morales, sociales y aún, espirituales que afecta a esta sociedad postmoderna”.
Es muy cierto, la paz, la armonía y la felicidad son virtudes que brillan por su ausencia en un alto porcentaje de las parejas casas de nuestra época. Para nadie debe ser un secreto. Sin embargo, es muy triste y catastrófico saber, que, ante esa tétrica realidad, hay parejas que son expertas para evadir las crisis de incompatibilidad y desastre por las que atraviesan. Hay parejas en conflicto que saben ponerse muy bien un camufle, para aparentar ante los demás que “todo está bien entre ellos”. En ese tipo de pareja, la relación entre ellos se va consumiendo lentamente igual que un vaso de agua en pleno sol, que a poco tiempo por el calor y el tiempo el agua se va evaporando hasta que el recipiente queda vacío. Del mismo modo, hay parejas casadas que saben que tienen conflictos en sus relaciones, pero, dominada por el orgullo, rehúsan buscar ayuda para mejorar sus relaciones. Prefieren que los rayos candentes del sol, dígase, la comprensión y la incompatibilidad consuma su relación de pareja. Si alguna pareja está atravesando por semejante situación, que busque ayuda a tiempo. En Filipense 4:19, el apóstol Pablo no ofrece unos recursos espirituales muy poderosos, que en la relación de parejas sirven de antídoto para solucionar cualquier crisis.
Sobre la necesidad de que una pareja matrimonial busque ayuda temprana para la solución de alguna crisis por la que esté atravesando en sus relaciones conyugales, es muy propicia la recomendación que ofrece una fuente en la página Web de Google, ésta dice:
Buscar ayuda temprana ante una crisis matrimonial es la decisión más efectiva para salvar la relación, ya que permite abordar los conflictos antes de que el desgaste emocional sea irreversible. Esperar demasiado suele complicar los problemas y hacer que el proceso de reconciliación sea mucho más complejo. (i).
Hace cierto tiempo que un grupo de pastores de los Estados Unidos, preocupados por las agudas crisis que están enfrentando a la mayoría de las parejas matrimoniales de las iglesias evangélicas de nuestros días, se propusieron encuestar a 300 parejas matrimoniales, miembros de distintas congregaciones cristianas. Las personas encuestadas eran de distintas edades, de diferentes tiempos casadas y de variadas castas sociales. Luego de realizar sus estudios de campo se propusieron realizar un simposio para darles a conocer a los asistentes las principales causas de esas crisis. Los objetivos principales de esos esfuerzos tenían como finalidad ofrecer orientaciones saludables tendentes a ofrecer alternativas pudieran ayudar a mejorar las relaciones de las parejas matrimoniales de las congregaciones cristianas.
En el estudio de campo y en el simposio participaron: Psicólogos, terapeutas familiares, teólogos y líderes cristianos de larga data. En sus esfuerzos no se limitaron a sólo a identificar problemas, sino, a ofrecer alternativas para sus soluciones.
Tanto los peritos en consejería matrimonial, como los teólogos, pastores y líderes religiosos concluyeron recomendando, que las iglesias cristianas y sus líderes, en sus quehaceres ministeriales deben dedicar tiempo de calidad para atender y orientar a las parejas casas que tienen crisis a fin de aminorar el índice de conflicto entre ambas y así poder tener en sentido general, familias más sanas y estables en nuestras congregaciones.
Algunos de los fenómenos extraños, que como monstruos feroces del espanto están destruyendo la paz y la concordia en muchas parejas matrimoniales de nuestros días.
- Desconexión digital y «Phubbing» Una nueva palabra se acuña en el lenguaje de la comunicación digital usado para identificar la descomunicación, mayormente, en las parejas matrimoniales de nuestros días
Una es phubbing: Esta palabra procede de idioma inglés, y significa, “el acto de ignorar a una persona presente de forma física por prestar atención al teléfono celular u otro dispositivo móvil”. (ii)
La otra es “ninguneo”, que en español significa no prestar atención a una persona que tiene a su lado, por estar concentrado en el teléfono celular u otro dispositivo”. La desatención a los miembros de la familia por concentrarse el teléfono o cualquier otro dispositivo es más monstruo feroz que está destruyente la comunicación asertiva en los hogares de nuestro de nuestra era. (iii)
Cada miembro de la familia, como el grupo más pequeño de la sociedad que es, incluyendo al esposo y a la esposa como cabeza de ese núcleo, deben disciplinarse para ningún elemento, llámese como se llame se convierta en una barreta que destruya su comunicación asertiva.
La presencia constante de teléfonos móviles y redes sociales ha creado una barrera silenciosa en la convivencia diaria. El fenómeno del phubbing (ignorar a la pareja por prestar atención al teléfono) erosiona la intimidad y reduce el tiempo de calidad. La facilidad de acceso a plataformas de mensajería abre canales rápidos para malentendidos, desconfianza, celos y la llamada «infidelidad emocional» a través de interacciones virtuales”.(iv)
El ninguneó se ha convertido, en algunos hombres en su querida conyugal predilecta, y del mismo modo, en algunas mujeres, en su querido conyugal predilectos.
Favor leer a Génesis 2:24 en lo que podríamos llamar una paráfrasis post moderna de la Biblia: “Por tanto, dejará el esposo a su esposa y a sus hijos y se unirá a su celular y los dos serán un tormento continuo en su núcleo familiar”
Como antídoto al ninguneo y a la paráfrasis construida anteriormente, se puede leer y practicar el consejo de Pablo a los maridos, cuando dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a su iglesia (Ef. 5:25). Leer del mismo modo, lo el apóstol les escribe a las esposas: “…y la mujer respete a su marido” (Ef. 5:33 (RVR1969). (v)
En la escuela paulina sobre las relaciones interpersonales de las parejas casadas, la atención eficiente de amor, y respeto asertivo deben conjugarse mutuamente para que reine la armonía y la felicidad tanto, tantos en el hombre como de la mujer.
2. La incompatibilidad de caracteres.
Esta falla figura entra las grandes crisis que afectan a muchas parejas casas, son una de las principales causas de divorcio de muchos matrimonios. El noviazgo por vía de las Redes Sociales se ha puesto muy de moda en estos tiempos. Esta modalidad trae como consecuencia la unión con alguien que no se han tratado, no han interactuado de manera presencial; ninguno ha tenido la oportunidad de interactuar en pareja de cerca; y así, se casan sin conocerse. Luego de unirse es que se dan cuenta que no son compatibles, que hicieron una mala elección, y terminan separándose. En ese mismo orden, la mayoría de las parejas que se casan teniendo una relación de pareja muy corta, corren el riesgo de encontrarse con incompatibilidades abismales que les imposibilita mantener una relación perdurable.
Es aconsejable, que, en el caso de jóvenes creyentes solteros, tanto el joven como la joven, antes de entrar en una relación de noviazgo formal indaguen bien con el pastor o pastora del enamorado o de la enamorada, sobre la vida y el testimonio de cada quien.
Desacuerdo en el manejo de las finanzas de la pareja conyugal.
Aquí entra lo que es, “la falta de alineación en las metas financieras, el ocultamiento de gastos. Esta mala práctica es conocida en las parejas casadas como infidelidad financiera, o discrepancias sobre cómo presupuestar y ahorrar. Este fenómeno figura entre las causas más comunes de discusiones y divorcios.
4. Falta de comunicación asertiva y resolución de conflictos
Muchos matrimonios caen en patrones de comunicación deficientes, tales como:
- a) La evasión: Evitar hablar de los problemas por miedo a discutir, lo que acumula resentimiento.
- b) La crítica constante: Atacar la personalidad del otro en lugar de abordar conductas específicas.
b) La pared de contención: Desconectarse emocionalmente y cerrarse a escuchar el punto de vista del cónyuge, se convierte en una acción tóxica para la buena relación. Xiomara Santa Cruz Bolívar, chilena, le llama a este tipo de comportamiento en la pareja casada, “violencia silenciosa» (vi)
5. Desequilibrio en las cargas domésticas y de crianza.
A pesar de que hoy en día la mayoría de los hogares cuentan con ingresos dobles (ambos trabajan fuera), la carga mental y las tareas del hogar o el cuidado de los hijos siguen recayendo desproporcionadamente sobre uno de los miembros. Esta asimetría genera fatiga, frustración y una profunda sensación de injusticia.
6. Celos constantes sea en hombre o la mujer.
Los celos infundados en cualquier miembro de la pareja casada destruyen la confianza, la consideración, el respeto y el amor; se debe evitar.
7. Infidelidad conyugal
La infidelidad conyugal en cualquier miembro de la pareja casada, es una de las prácticas más garrafales y dañinas. Donde y cuando suceden, afecta, no solamente a la pareja matrimonial, sino a los hijos y a la iglesia. Está dentro de los problemas más difíciles de tratar y resolver un matrimonio; no es tan frecuente, pero de se dan, se dan. Está dentro del bagaje, tanto de psicólogos, terapeutas y pastores.
8. Violencia de cualquier tipo.
En muchas parejas casadas de nuestros días abundan las violencias de todo tipo: Verbal, psicológica, sexual, económica, silenciosa, entre otras.
Consejos para las parejas casadas.
Tomado del libro: “Ética Pastoral Para el Ministro de Hoy”
Cap. 4 (final del capítulo)
Escrito por Silverio Manuel Bello Valenzuela.
Este libro es el texto oficial de la materia, Ética Pastoral, del Instituto de Superación Ministerial (ISUM). Varias Universidades y Seminarios Bíblicos lo usan también, como texto.
Como pareja casada, dedíquense mutuamente el tiempo requerido para cultivar actitudes y hábitos matrimoniales que fortalezcan las buenas relaciones conyugales.
- No permitan que el trabajo, los estudios le roben ese preciado tiempo.
- Cuando surja alguna ofensa o algún conflicto, aprendan el principio bíblico del perdón y la reconciliación (Gál.6:2)
- Como esposos, nunca discutan sus diferencias delante de los hijos, ni de particulares.
- Nunca permitan que terceros entren en sus intimidades de parejas. En caso de que surgiera algún conflicto serio entre ambos y no puedan arribar a una solución favorable, a tiempo, solicite ayuda a sus pastores, y si fuere necesario, busque ayuda profesional; pero procuren a cualquier costo, arreglar sus diferencias y salvar su matrimonio.
- Dedique todos los días tiempo de calidad a la devoción con Dios en pareja. Oren juntos buscando la ayuda de en todo tiempo (Mat. 6:33) (vii)
Conclusión
Es recomendable que tanto el marido como la esposa que estuvieran pasando por alguna crisis en sus relaciones interpersonales de pareja, luchen por resolver sus conflictos, y que, si ven que entre ellos no hay salida, que busquen ayuda pastoral o profesional, pero, sobre todo y, ante todo, que le pidan a Dios su ayuda divina para allanar sus diferencias.
Bibliografía
- WWW.Google.com/buscarayudatemprana/enunacrisis/matrimonial. Acceso/4/11/2026
- www.google.com/phubbing. Acceso, 04 de noviembre 2026.
- Ibid
- La Biblia Vida Plena, Ed. Vida, pág.1695
- Ética Pastoral Para el Ministro de Hoy, Silverio Manuel Bello Valenzuela, Ed. Libertad, pág.48.
- Ibid
- Ibid, pág.78.



