Pese a no haber recibido la atención merecida de los medios por la importancia estratégica que para el país representa la decisión gubernamental de establecer los lineamientos generales hacia un compromiso tendente a garantizar un suministro universal, seguro y sostenido del agua en el territorio nacional, se trata de un hecho de vital trascendencia para las presentes y futuras generaciones.
Es encomiable la determinación del presidente Luís Abinader de colocar en el debate público la crisis del agua en la República Dominicana y anunciar la inversión de 8,500 millones de dólares en los próximos 15 años para intentar revertir una situación que no había sido abordada hasta ahora con la gravedad requerida.
Es tan grave el tema del abastecimiento nacional de agua que según levantamiento del Consejo Regional de Desarrollo (CRD), la presa de Sabana Yegua, con capacidad de 410 millones de metros cúbicos de agua, posee almacenados menos de 15 millones de metros cúbicos, mientras que las fotografías satelitales y estudios de campo confirman la destrucción de los recursos forestales dominicanos en más del 75%.
El panorama alarmante existente en la presa de Sabana Yegua es similar o peor en los demás embalses de agua, y las perspectivas son desoladoras, si el Estado no asume con presteza el deterioro de los recursos acuíferos, reforestando masivamente las cuencas hidrográficas, construyendo y reparando las presas, entrenando y equipando a los bomberos forestales, adquiriendo camiones y helicópteros especializados en combatir los incendios en los bosques y parques nacionales.
Es apremiante que las instituciones del Estado como el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI),el Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillados (INAPA),los Ministerios de Medio Ambiente y Agricultura entre otros, presenten propuestas específicas en torno a la crisis, y luego convocar de urgencia una conferencia con expertos nacionales e internacionales para plasmar la estrategia a seguir en el pacto del agua 2021-2036 ,antes de que esta amenaza a la sobrevivencia de los dominicanos sea irremediable.



