La Unión Europea (UE) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) lanzaron oficialmente hoy, en presencia de la ministra de Relaciones Exteriores y Culto de Haití, Raina Forbin, un proyecto destinado a fortalecer las capacidades operativas de la Policía Nacional de Haití (PNH) mediante el establecimiento de cinco Bases Operativas Avanzadas (Forward Operating Bases – FOB) en Puerto Príncipe, en el marco de la lucha en curso contra las pandillas armadas y la violencia organizada.
Esta iniciativa permitirá garantizar una presencia policial sostenible, mejorar los tiempos de respuesta y reforzar el efecto disuasorio frente a las actividades criminales. Su objetivo no solo es consolidar el control del Estado en territorios anteriormente bajo la influencia de las pandillas y asegurar una presencia permanente de seguridad para impedir su reocupación, sino también crear las condiciones propicias para el restablecimiento duradero de la paz y la estabilidad.
Con motivo del lanzamiento oficial, directora general para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Delphine Pronk, declaró: “En este momento crítico para Haití, la Unión Europea considera esencial contribuir a la creación de un entorno operativo seguro y protegido. El establecimiento de cinco Bases Operativas Avanzadas constituye una contribución concreta de la Unión Europea para mejorar las condiciones de seguridad sobre el terreno en Haití y fortalecer las capacidades operativas de la Policía Nacional de Haití en la lucha contra las pandillas armadas y la violencia organizada”.
Por su parte, la ministra Forbin subrayó que esta iniciativa forma parte de una visión más amplia de restauración de la autoridad del Estado y consolidación de la paz. “El Gobierno haitiano celebra el lanzamiento de esta iniciativa, que fortalecerá las capacidades operativas de la Policía Nacional de Haití y contribuirá al restablecimiento de la autoridad del Estado en las zonas afectadas por la violencia de las pandillas. El Gobierno también agradece el apoyo constante de la UE y de la OEA, y reafirma que la seguridad sostenible no puede garantizarse únicamente mediante la fuerza. También debe sustentarse en inversiones en la juventud, la inclusión social y el desarrollo económico. En esta perspectiva, iniciativas impulsadas por el primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, como el programa ‘Kay Jèn yo / Casas de la Juventud’ y la creación de un Fondo de Reinserción de los Jóvenes y de Recapitalización de las Personas Desplazadas, buscan ofrecer alternativas a la violencia y sentar las bases de una paz duradera fundada en la esperanza, las oportunidades y la dignidad.”
En el mismo sentido, el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, reafirmó el compromiso de la Organización de acompañar a Haití en sus esfuerzos de estabilización y fortalecimiento institucional. “En un momento en que Haití enfrenta desafíos profundos y complejos, esta asociación entre la OEA y la Unión Europea constituye un paso importante en la dirección correcta. Refleja la confianza depositada en las instituciones haitianas, en la resiliencia del pueblo haitiano y nuestra determinación compartida de apoyar un futuro más seguro, más estable y esperanzador para Haití. Avancemos juntos para contribuir al restablecimiento de la seguridad, al fortalecimiento de las instituciones y a la creación de las bases para una paz y una estabilidad duraderas”.
Más allá de sus objetivos inmediatos en materia de seguridad, esta iniciativa concede también una importancia especial al fortalecimiento sostenible de las capacidades institucionales de la Policía Nacional de Haití. Las inversiones realizadas en infraestructura, preparación operativa y capacitación deberían contribuir a mejoras duraderas en la seguridad pública y en la presencia del Estado en toda la capital haitiana y más allá.
El proyecto se desarrolla en un momento crucial, mientras continúan los preparativos para el despliegue completo de la misión internacional de apoyo a la seguridad autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La creación de un entorno operativo seguro y favorable, en pleno respeto de los derechos humanos, es esencial para permitir que la Policía Nacional de Haití y la misión internacional lleven a cabo operaciones coordinadas y eficaces en Puerto Príncipe.
La Unión Europea y la OEA reconocen el impacto de los flujos ilícitos transnacionales de drogas y armas sobre la situación de seguridad en Haití. Reafirman su compromiso de apoyar los esfuerzos destinados a restablecer la seguridad y fortalecer las instituciones públicas. Asimismo, acogen con satisfacción los anuncios del Gobierno haitiano en favor de la reinserción de los jóvenes y la recapitalización de las personas desplazadas, así como el establecimiento de las Casas de la Juventud “Kay Jèn yo”. La Unión Europea estudia la posibilidad de cooperar en este ámbito.
La UE y la OEA están decididas a crear las condiciones necesarias para una estabilidad duradera, una gobernanza eficaz y una mejora de las condiciones de vida del pueblo haitiano. Asimismo, continuarán promoviendo la cooperación internacional y la implementación de los compromisos multilaterales regionales y mundiales para frenar los flujos ilícitos de armas y drogas y mejorar la seguridad en Haití.
CONTEXTO
Proyecto financiado por la Unión Europea: “Apoyo a la Policía Nacional de Haití (PNH) y a la Gang Suppression Force (GSF) mediante Bases Operativas Avanzadas.”
- Socio ejecutor: Organización de los Estados Americanos (OEA) – Departamento de Seguridad Pública y Oficina de la OEA en Haití.
- Presupuesto: 11,6 millones de dólares estadounidenses (10 millones de euros), financiados por el Instrumento de Política Exterior (FPI) de la Unión Europea.
- Duración: 18 meses (contrato firmado en diciembre de 2025).
- Finalización prevista: mediados de 2027.
Consciente de que la seguridad no puede garantizarse únicamente mediante el uso de la fuerza, el Gobierno haitiano tiene la intención de acompañar este esfuerzo con políticas que promuevan la inclusión social, la educación, la formación y el empoderamiento económico de las poblaciones más vulnerables. En esta perspectiva, iniciativas como el programa de las Casas de la Juventud “Kay Jèn yo” y la creación de un Fondo de Reinserción de los Jóvenes y de Recapitalización de las Personas Desplazadas en al menos 50 municipios de Haití contribuirán a fortalecer la resiliencia de las comunidades, ofrecer alternativas creíbles a la violencia y consolidar de manera duradera la autoridad del Estado en las zonas recuperadas.



