ANAHEIM – Tras haber tenido dificultades en sus dos salidas anteriores, en las que permitió un total de seis carreras en ocho entradas y dos tercios, el lanzador derecho dominicano Walbert Ureña retomó el buen camino con una actuación estelar el lunes contra los Yankees.
Ureña igualó la mejor marca de su carrera al ponchar a ocho bateadores en siete entradas, permitiendo solo una carrera y cinco imparables sin otorgar bases por bolas, en una victoria de 10-1 durante el primer partido de la serie en el Angel Stadium. Este triunfo puso fin a una racha de siete derrotas consecutivas para los Angelinos mientras que Ureña mejoró su récord a 9-9 con una efectividad de 2.85 en 25 presentaciones (23 como abridor) esta temporada.
El novato de 22 años ha acumulado 120 ponches y 64 bases por bolas en 123 entradas y un tercio este año, y podría recibir algunos votos en la parte baja de la lista para el premio al Novato del Año de la Liga Americana. Su efectividad es la quinta mejor de la Liga Americana entre los lanzadores con un mínimo de 120 entradas lanzadas y la segunda mejor entre los novatos, solo por detrás del 2.46 de Parker Messick.
Ureña había tenido problemas inusuales en sus dos salidas anteriores, pero mostró un control mucho mejor frente a los Yankees. Sus lanzamientos también fueron eléctricos, la velocidad de su sinker alcanzó las 101 millas por hora. Su cambio de velocidad, que promedió 91.8 mph, también descolocó a los bateadores rivales y contribuyó a generar ocho de sus 16 swings fallidos. Asimismo, su sweeper estuvo preciso, provocando tres abanicadas y tres ponches.
El lanzador dominicano ha sido una revelación para los Angelinos esta temporada y ha ayudado a consolidar una rotación que se ha mostrado sorprendentemente sólida recientemente. Los abridores de los Angelinos registraron una efectividad combinada de 2.51 en agosto, la mejor de todas las Grandes Ligas y la mejor de la organización en cualquier mes desde abril de 1982 (2.24 de efectividad en 22 aperturas).
Ureña tuvo problemas al inicio, permitiendo dos imparables en la primera entrada, mientras que al receptor Tyler Heineman se le cargó un passed ball que colocó a dos corredores en posición de anotar. Sin embargo, Ureña ponchó a Trent Grisham para salir del apuro, y a partir de ahí su actuación mejoró notablemente durante el resto del encuentro.



