Basados en los datos aportados por el programa educativo «Quisqueya Aprende Contigo» y la encuesta «Hogares», la Organización Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC), presentó los desalentadores resultados de un incremento en la tasa de analfabetismo en personas 15 o más años, subiendo del 5.5% al 6.50% pese a haber estado muy cerca de bajar del 5% y poder ser declarado país libre de analfabetismo.
Aunque se atribuye el retroceso de este renglón y el sostenido aumento en el consumo de alcohol y drogas a los efectos causados por el aislamiento social originado por la pandemia del COVID, nosotros consideramos que también ha faltado la voluntad política en el Gobierno central para retomar con energía la iniciativa de combatir estos flagelos.
El amplio consumo de alcohol y drogas se extiende en la juventud dominicana, mientras que la tasa de analfabetos que había logrado en menos de una década reducirse en más de 10 puntos porcentuales, ataca principalmente a los hombres jóvenes, que justamente son los más afectados por los vicios señalados.
Es cada vez menor la tasa de inscritos en los programas de alfabetización, (4,368 en el 2021 y 2,254, en 2022), igualmente vienen disminuyendo en los últimos 7 años los matriculados en la educación básica en las escuelas nacionales. Las entidades de rehabilitación de alcohólicos y adictos confirman los terribles datos.
Una sociedad con amplios segmentos de sus componentes analfabetos, alcohólicos o adictos, limita sus posibilidades de desarrollo, porque esos obstáculos y retrancas evitan alcanzar metas de progresos individuales y colectivos, haciéndose necesario nuevos enfoques y acciones del Estado para abordar con eficacia esta persistente problemática.



