El acuerdo suscrito entre los gobiernos de la República Popular China y República Dominicana, dirigido a financiar programas destinados a impulsar el desarrollo de nuestro país, debe ser muy buen visto incluso por quienes se dedican a la tarea malsana de reprobar y torpedear las incipientes relaciones de colaboración, enmarcadas en el respeto mutuo, que vienen tomando cuerpo paso a paso entre ambas naciones.
Esos lazos amistosos sufren persistentes, virulentos e injustos ataques por crípticos personeros que siempre han actuado en defensa de intereses neocoloniales de potencias en decadencia, con el objetivo de evitar en últimas instancias que los dominicanos podamos avanzar en la búsqueda de mejores condiciones existenciales para las presentes y futuras generaciones.
Pero a pesar de esas acometidas, que ocasiones han logrado inmovilizar al presidente Luis Abinader, Enlacedigital.Com.do mantiene una postura coherente de apoyo irrestricto a decisiones como este convenio de cooperación, firmado entre el embajador Chen Luning y el canciller Roberto Álvarez, equivalente a unos $40 millones de dólares, que China proporcionará al Estado dominicano para mejorar los planes de emergencias y atención a desastres naturales.
El memorándum también contempla 450 becas de China para que dominicanos incrementen sus capacidades y conocimientos en agricultura, transporte, energías renovables, salud pública y otras áreas en donde la potencia mundial intenta apoyar que nuestro país continue avanzando en su desarrollo. Y los más importante, sin exigirnos nada a cambio, ni imponernos condiciones que atenten contra soberanía nacional.
El gobierno chino, salvó la vida de miles de dominicanos al enviar rápidamente vacunas durante la pandemia de la Covid, ha donado maquinaras agrícolas, vehículos para patrullar nuestra frontera, cientos de motocicletas para la seguridad ciudadana, 120 ambulancias y otras ayudas que agradecemos, pues se hace sin otros propósitos, que no sean fortalecer relaciones mutuas en el marco de la cooperación sin imposiciones indecorosas y neocoloniales.



