El Ministro de Deportes de la República Dominicana, Kelvin Cruz, descartó que la selección de Haití pueda utilizar el Estadio Olímpico Félix Sánchez o cualquier otra instalación deportiva del país para disputar sus partidos, tras los incidentes ocurridos antes del encuentro del jueves por la noche entre las selecciones de República Dominicana y la haitiana, correspondiente a la Liga de Naciones de la CONCACAF.
Las declaraciones del Ministro responden a una posibilidad planteada por el dirigente del conjunto haitiano. Los «Grenadiers» no pueden disputar actualmente sus partidos internacionales en su país debido a la situación de seguridad y han tenido que utilizar a Jamaica como sede. Tras el ambiente vivido en Santo Domingo, el técnico David Badía sugirió la posibilidad de jugar en República Dominicana cuando a Haití le correspondiera actuar como local.
Cruz descartó esa opción luego de lo ocurrido el jueves, cuando la acumulación de personas en los accesos al Estadio Olímpico Félix Sánchez dificultó el ingreso al recinto y algunos aficionados forzaron su entrada. Ante el caos que se generó en las instalaciones deportivas, las autoridades policiales y militares tuvieron que recurrir a la fuerza para controlar la situación, incluido el uso de bombas lacrimógenas y macanas, entre otras medidas de contención no letales.
Los reportes del incidente señalan que hubo múltiples heridos, aunque no se ha informado públicamente sobre su estado de salud.
El contexto del partido ayuda a explicar una convocatoria muy superior a la habitual para un encuentro de la selección dominicana. Haití, que viene de participar en la Copa Mundial de 2026, cuenta con una mayor tradición futbolística y llegaba al encuentro, al igual que República Dominicana, invicto en el Grupo A del torneo.
Las boletas estaban agotadas, pero los problemas comenzaron antes de que los aficionados llegaran a las gradas. Las filas se extendieron por los alrededores del estadio, el ingreso se hizo cada vez más complicado y posteriormente circularon imágenes de personas forzando los accesos y de una de las puertas del recinto siendo derribada.
Lo que establecen las leyes dominicanas sobre la decisión de Cruz
El Ministerio de Deportes tiene sus orígenes en la década de 1970 y actualmente se rige por la Ley General del Deporte, núm. 356-05. Esta legislación establece las funciones de la institución y de su titular, entre las que no figura expresamente la facultad de prohibir la participación de selecciones internacionales en torneos celebrados en el país.
Lo que sí podría hacer el Ministro y su institución, al menos en principio, en su condición de administradores de las instalaciones deportivas del Estado dominicano, con excepción de aquellas pertenecientes a los ayuntamientos, es negar los permisos para celebrar eventos en esos recintos que incluyan a la Selección Haitiana de Fútbol.
Al momento de la publicación de este artículo, ni la Federación Dominicana de Fútbol (FDF), ni la CONCACAF ni la FIFA se habían pronunciado sobre las declaraciones de Cruz. Sin embargo, el Presidente de República Dominicana, Luis Abinader, dijo a la prensa que respalda por completo la decisión tomada por Cruz.
La versión de la FDF sobre los problemas de acceso
Fuentes de la Federación Dominicana de Fútbol confirmaron a ESPN que el plan de seguridad preparado para el partido había recibido la aprobación de la CONCACAF y contemplaba el cierre peatonal completo del Centro Olímpico.
La intención era establecer un primer filtro para impedir que las personas sin boletas llegaran directamente a las puertas del estadio. El cierre se había anunciado con varios días de anticipación, pero, según las fuentes consultadas por ESPN, el Ministerio de Deportes no permitió ejecutar esa parte del operativo.
La FDF dispuso de cuatro puertas de ingreso al estadio, cada una con tres carriles, para un total de 12 accesos. Según las fuentes consultadas, parte de los problemas comenzó cuando varias personas intentaron entrar utilizando una misma boleta digital, que se reenviaba entre ellas.
Una vez utilizada la entrada, el sistema rechazaba los intentos posteriores, lo que provocó discusiones con el personal de UEPA Tickets, empresa encargada de la venta de boletos, y aumentó la cantidad de personas aglomeradas frente a los accesos.
A esto se sumó el tiempo requerido para los controles de seguridad. Las mismas fuentes indicaron que las revisiones realizadas por los militares llegaron al punto de exigir a algunos asistentes que se quitaran los zapatos antes de entrar, lo que ralentizó aún más el movimiento de las filas.



