Con su confesión la pasada semana, el país, la tierra de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón, estamos atónitos por ese alegato suyo de que, “la necesidad tiene cara de hereje y que los haitianos tienen muchas necesidades”.
Usted, teniente general, Ministro de Defensa de la República Dominicana, con esa aseveración al estilo de su “jefe Político” se descalifica para ese ministerio ni para defender nuestra soberanía. Presente su renuncia y, así los soldados que están en la frontera defendiendo nuestra tierra no estarían desalentados, desmoralizados, desanimados y consternados en el cumplimiento de la Misión en la frontera.
Enlace digital comprometido con las mejores causas de República Dominicana, ha editorializado advirtiendo sobre las contantes injerencias por potencias extranjeras que pretenden resolver la situación de pobreza extrema de los haitianos, traspasándole al pueblo dominicano la carga que evite una migración masiva de haitianos a esos países súper desarrollados.
Esta situación creada por usted, retrata el caos e incoherencia prevaleciente en el Estado dominicano, con el tema migratorio, usted es el mejor ejemplo, trayendo como consecuencia hospitales abarrotados de mujeres haitianas parturientas, miles de niños, envejecientes y enfermos mentales haitianos dedicados a la mendicidad pública y lo que es más grave, una peligrosa tendencia de más y más haitianos indocumentados envueltos en hechos delictivos en nuestro país.
Su postura ante estos hechos, señor Carlos Luciano Díaz Morfa, es el mejor indicativo que usted es un fiel representante de esas potencias que están atizando que República Dominicana cargue con esa nación.
«Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón, conspiran contra la salud de La Patria». Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria.



