Señor director
En cualquier sociedad medianamente moderna y democrática, aunque sea solo de apariencias debe prevalecer la regla incondicional de salvaguardar la dignidad de las personas que la componen.
Sí solo los derechos de unos cuantos están garantizados entonces ese conjunto pierde su carácter social, porque no existe una sociedad, se trata de grupos individuales que solo tienen en común intereses parciales y circunstanciales que representan ganancias a sus respectivos dueños.
La comunidad de Villarpando representa para su gente mucho que más que una parcela de un millón ochocientos ochenta y seis mil 500 metros cuadrado, superficie establecidos en el título de propiedad que compró el empresario Carlos Frías, presidente de la compañía Natural Wordl Energy Corparation Nwec, a su vez propietaria del proyecto fotovoltaico que se quiere levantar en esa comunidad.
La mensura de la comunidad de Villarpando fue vendida a Frías con los lugareños incluido por la familia Castaño Espaillat a nombre de quien aparece el certificado de titulo. Por su parte la comunidad aún desconoce por qué, cuando, como, se convirtió en parte de una transacción privada ó en una recompensa de tipo feudal.
Sí, porque Villaparpando es un pueblo con alrededor de 300 años de conformado, y personas con más de 80 años no recuerdan ninguna arraigo de la familia a nombre de quien aparece la mensura.
Todo comenzó en 2019 cuando el ayuntamiento del municipio cabecera de Las Yayas usurpando las funciones del de Villarparando otorgó un permiso de uso de suelo por 25 años al empresario para el proyecto fotovoltaico. Ese mismo año el director de la Junta Municipal de Villarpando lejos de alertar a la comunidad de la situación y reclamar la el abuso del Cabildo vecino, “milagrosamente” se alineó con los intereses del proyecto y vendió terrenos de la comunidad como suyos al empresario Frías.
En ese solar que le vendió el pasado sindico como propio, es donde se inicialmente se planteó desarrollar el proyecto fotovoltaico y posteriormente se decidió extenderlo tres veces el tamaño de lo proyectado originalmente.
Actualmente existe una gran preocupación por parte de los lugareños que temen ser desalojados de sus viviendas de toda la vida, al igual que de sus tierras, por parte de la empresa Natural Wold Energy Corporation (NWEC), propiedad del empresario Carlos Frías Lugo, quien recientemente le vendió la compañía, un 51% a TOTALEREN S.A. y un 49% VISOLAR Holding.
A pesar de que la actual Junta municipal le ha revocado el permiso de uso de suelo, el empresario continúa invadiendo los terrenos, todo esto gracias al apoyo que recibe de la Gobernación provincial de Azua, institución que ha militarizado la comunidad en diversas ocasiones para impedir las protestas de los lugareños. Sin obviar las innumerables ocasiones en un contingente militar ha reprimido, golpeado y apresado a muchos líderes comunitarios.
Villarpando significa mucho más que una parcela, ahí viven las raíces de muchas familias que han salido adelante con su propio esfuerzo, con limitaciones impensables en la mente de un grupo de privilegiados de este sistema que no puede ver más allá de sus propias ambiciones.



