La tan anunciada Ley de Reforma Fiscal llamada eufemísticamente «Ley de «Modernización» Fiscal’ (¿Será porque es un producto del Partido Moderno?), en manos del Congreso y como era de esperarse, aunque la oligarquía propugnaba por esos cambios, ahora ninguno de los grupos empresariales desean que les toquen sus beneficios y exoneraciones impositivas.
Ya los sectores patronales, políticos y sociales reclaman negociaciones para buscar acuerdos y consensos, algunos economistas estiman que la reforma tributaria era limitada por no establecer mayores cargas impositivas, pues si hubiese pasado tal cual como se presentó sólo logrará recaudar un 1.5% del Producto Interno Bruto (PBI), mientras el déficit fiscal supera el 3.1%.
El alcance definitivo de las medidas tributarias apenas se configura y seguirán los cabildeos entre la poderosa clase económica dominicana, pero el gobierno antes de anunciar el retiro del Proyecto fiscal, desplegó con gran maestría importantes golpes de efectos para mantener a la población ocupada en varios temas, al mismo tiempo que se expandía en la población lo que significaría para los empobrecidos dominicanos el haberse aprobado la ley fiscal.
Uno de los golpes de efectos preparados de antemano, fue reunir al Consejo de Seguridad y Defensa para mediante una batería mediática anunciar la deportación de 10 mil haitianos indocumentados cada semana, de inmediato el tema capta interés ciudadano, generando respaldo al gobierno ante las críticas de organizaciones locales e internacionales por las repatriaciones, eclipsando y desviando la atención de la reforma tributaria y de la reforma Constitucional.
Ampliando la cortina de humo, los estrategas someten el Proyecto de «Modernización» del Código del Trabajo, que cercena derechos de los trabajadores domésticos, modifica el régimen de vacaciones y despidos, pero no elimina la cesantía laboral propuesta por la patronal, obligando a patronos y sindicatos a ocuparse de sus intereses particulares, mientras la estrategia del gobierno avanzaba gracias a los golpes de efectos simultáneos creados con ese propósito, los gritos del pueblo de no reforma tributaria se impuso e hizo que el presidente Abinader anunciara al pueblo soberano que se retira del Congreso la «Ley de «Modernización» Fiscal’.



