SEATTLE – El miércoles, la comunidad de Major League Baseball lamentó el fallecimiento del boricua Julio Cruz, miembro original de los Marineros en 1977 y quien luego pasó a ser una pieza importante dentro del equipo de los Medias Blancas. Desde el 2003, fue comentarista en español de las transmisiones de Seattle. Tenía 67 años.
Conocido por su gran sonrisa y vibrante personalidad, Cruz fue uno de los favoritos de los aficionados durante sus seis temporadas con los Marineros y por sus casi dos décadas como parte del equipo de transmisión. Cruz deja a su esposa Morjgan y a sus tres hijos, Austin, Alexander y Jourdon.
“Julio compartió su generosidad y humor. Sabemos lo querido que es dentro de la comunidad del béisbol y más allá”, expresó la familia Cruz mediante un comunicado publicado por los Marineros. “Nuestra familia está agradecida por sus buenos deseos y apoyo”.
Cruz llegó a los Marineros en el Draft de expansión en 1976, cuando fue seleccionado desde los Angelinos. Hizo su debut en las Mayores en la siguiente temporada. Terminó disputando un total de 742 partidos por Seattle, en los que bateó .243/.327/.307 con 17 jonrones y 162 empujadas. Pero el boricua será recordado por su velocidad y sus 290 bases robadas, cantidad que se mantiene como la segunda mayor en la historia de la franquicia.
Aparte de la cabina de las transmisiones y el terreno, Cruz se mantuvo involucrado en el béisbol juvenil y en otras causas comunitarias, incluyendo Toys for Kids y campañas de concientización del cáncer de seno y de próstata. En el 2016, fue reconocido por los Marineros como el primer ganador del SEAT21, premio creado por Major League Baseball para exaltar a los miembros de la comunidad que representan el espíritu humanitario del puertorriqueño Robert Clemente.



