Los últimos informes sobre las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) elaborados por el Banco Central de la República Dominicana y las instituciones de planificación económica del Estado, ofrecen una panorámica determinante sobre la importancia de esos negocios para motorizar el progreso y desarrollo del país.
Las MiPymes crean sobre el 62% de los empleos, componen cerca del 99% de las empresas nacionales y aportan entre un 32 y un 38% al Producto Bruto Interno (PBI) ,lo cual establece a esas entidades como una columna indispensable donde más de 3 millones de personas pueden obtener los medios de avanzar en sus aspiraciones individuales, al tiempo de impulsar firmemente el avance nacional.
Es a partir de ese punto, que la disposición de unos RD$1,500 aprobados por el gobierno para apoyar a esas entidades en el marco de la declaratoria de emergencia debido al paso de la tormenta Melissa y el subsiguiente aporte del Consejo Nacional de Promoción de las MIPYMES de RD$150 millones a empresas en las cuales el 64% son mujeres emprendedoras, origina un aliciente favorable a las MIPYMES.
No obstante, los empresarios de las MIPYMES deben hacer mayor esfuerzo para sobreponerse a la alta tasa de informalidad (86%), y junto a las autoridades hacer uso de los mecanismos que les permita integrarse al marco legal, que les ofrezca el acceso a financiamientos disponibles por las instituciones bancarias y a programas especiales del gobierno.
Porque en la medida en que las MIPYMES puedan alcanzar mayores préstamos y facilidades, sus operaciones y actividades se extenderán tanto en la economía como en los beneficios que individualmente obtendrían los propietarios emprendedores y los trabajadores de las MIPYMES.



