TAMPA, Florida — Jhony Brito estaba a punto de colocarse un par de AirPods y sentarse en una silla junto a su locker en el clubhouse de los Yankees la tarde del domingo, preparándose para su apertura contra los Azulejos, cuando vio a Luis Severino en el rincón más alejado de la habitación.
Los lanzadores dominicanos tuvieron un breve intercambio en el que el lesionado Severino alentó al joven derecho a concentrarse en ejecutar sus lanzamientos, antes de finalmente decirle lo siguiente: “Ojalá consigas ese puesto como abridor”.
Si esto fue una audición, Brito lo hizo de maravilla, retirando a los 16 bateadores que enfrentó en una victoria 6-2 sobre Toronto en el George M. Steinbrenner Field.
“Se sintió como una gran oportunidad”, dijo Brito. “Creo que fue una excelente manera para que vean si puedo seguir siendo el lanzador que he sido en el campamento y en mi carrera, alguien que ataca la zona. Fue una muy buena oportunidad para mostrar lo que puedo hacer y cómo puedo lanzar”.
Brito ponchó a los tres que vio en la primera entrada – dos parados, uno tirándole — y luego indujo 10 de los siguientes 13 outs con batazos por el suelo. Su labor de 58 lanzamientos fue tan efectiva que no sólo los Yankees le permitieron comenzar la sexta entrada, sino que después lo hicieron lanzar más en el bullpen tras recibir una ovación de pie de una multitud de 10,135 personas.



