El estudio publicado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas,(UNFPA, en inglés)revelando que la República Dominicana, comenzó un proceso de envejecimiento constante que ha duplicado en dos décadas las personas que superan los 65 años de edad, alcanzo poca difusión mediática nacional y ninguna dependencia del Estado hizo referencia al respecto.
Ese comportamiento apático del Estado en torno al hecho de que mientras en 2020 solo el 4.8%(417.00 personas) de la población eran adultos mayores y hoy en día (2022) la cantidad de personas en esa franja de edad alcanza el 7.5%(816.000) explica las escasas políticas y disposiciones implementadas para ir elaborando alternativas al fenómeno.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que en 2050 nuestro país al igual que otras naciones enfrentará grandes retos en este aspecto, pues para 2050 las personas sobre 60 años alcanzarán cifras superiores a los adolescentes y jóvenes de 15 y 24 años de edad.
La UNFPA ha sugerido al Estado irse preparando para los cambios demográficos en curso y aunque tenemos el índice de fecundidad más alta de la región y tasa elevada de matrimonio infantil (12% de niñas menores de 15 años), el proceso de envejecimiento se proyecta con más rapidez que en el pasado, alcanzando en 2050 a más de 2 millones de dominicanos.
Por eso, los adultos mayores requieren que el Estado abandone la postura contemplativa y aborde desde ya la situación, creando programas focalizados de salud, laborales familiares y condiciones amplias de protección que minimicen el impacto social de un gran segmento poblacional envejecientes, con las peculiaridades derivadas de ese panorama.
Foto Externa



