New York, 22 noviembre, 2023.- El acuerdo alcanzado el miércoles para liberar a los rehenes tomados durante el ataque terrorista de Hamás contra Israel ha sido acogido con satisfacción por el máximo dirigente de la ONU, António Guterres, quien añadió que la ONU está dispuesta a «maximizar» el impacto humanitario positivo del acuerdo.
«Se trata de un paso importante en la dirección correcta, pero aún queda mucho por hacer«, declaró Guterres a través de un comunicado de su portavoz Farhan Haq.
Tor Wennesland, alto funcionario de la ONU que dirige los esfuerzos para garantizar una paz duradera en Oriente Medio, se hizo eco de estos comentarios y también acogió con satisfacción la anunciada «pausa humanitaria» de 96 horas en Gaza, que está devastada por la guerra.
«Esta pausa debe aprovecharse al máximo para facilitar la liberación de los rehenes y aliviar las terribles necesidades de los palestinos de Gaza».
La noticia se produce mientras los trabajadores humanitarios de la ONU reiteran que siguen estando listos para aprovechar la oportunidad de aumentar la ayuda vital al enclave.
Tras el anuncio del alto al fuego de cuatro días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un nuevo llamamiento para que se permita el acceso seguro y sin trabas de la ayuda humanitaria a la Franja.
Ahmed Al-Mandhari, director regional de esa agencia de la ONU, ha declarado: «Es necesario que cesen los combates para que podamos ampliar rápidamente nuestra respuesta. No podemos seguir proporcionando gotas de ayuda en Gaza en un océano de necesidades«.
Mientras tanto, la Organización anunció que está llevando a cabo una nueva evacuación en el asediado hospital Al-Shifa de la Ciudad de Gaza, a la que seguirán otras en el norte de Gaza.
Según los medios de comunicación, el alto al fuego entre Israel y Hamás deberá comenzar 24 horas después de su anuncio. En su declaración, Wennesland agradeció los esfuerzos de los Gobiernos de Egipto, Qatar y Estados Unidos por «facilitar» el acuerdo.
El representante de la OMS en los Territorios Palestinos Ocupados, Richard Peeperkorn, dijo que cualquier noticia de una pausa humanitaria y de la liberación de rehenes era bienvenida, pero que era necesario un verdadero fin de los combates.
En la misma conferencia de prensa en El Cairo, Al-Mandhari pidió un «alto el fuego permanente» y afirmó que las partes en conflicto deberían «dar prioridad absoluta al bienestar y la salud de su población».
El funcionario también dirigió un minuto de silencio en honor de su colaboradora Dima Alhaj, asesinada en Gaza el martes, junto con muchos familiares. «Mientras lloramos su muerte, recordamos la naturaleza insensata de este conflicto y el hecho de que en Gaza hoy en día no hay ningún lugar seguro para los civiles, incluidos nuestros propios colegas de la ONU«, declaró.
Desde el inicio de las represalias de Israel por las masacres de Hamás del 7 de octubre, que dejaron 1200 muertos en el sur de Israel y unos 240 rehenes secuestrados, 108 miembros del personal de la ONU han muerto en la Franja.
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