PETERSBURG — De pie frente a su casillero la tarde del viernes, el dominicano Junior Caminero aprovechó para hacer un llamado a los aficionados de Rays a apoyar al equipo durante este tramo crucial antes de la pausa del Juego de Estrellas.
“Nos da mucha energía. Nos da muchas ganas de seguir siendo grandes peloteros”, dijo Caminero. “Eso es lo que hemos hecho hasta ahora este año. Hemos jugado muy buen béisbol”.
Y Caminero aportó mucha de esa energía en la victoria de Rays 6-1 sobre D-backs la noche del viernes en el Tropicana Field. Luego del primer juego de tres jonrones de su carrera en las Grandes Ligas, el dominicano conectó un cuadrangular de tres carreras y realizó un par de jugadas defensivas de alto nivel en la antesala para impulsar el tercer triunfo consecutivo de Tampa Bay.
“Creo que la confianza está fluyendo en él y eso hace que juegue cada vez mejor”, dijo el jardinero central Cedric Mullins. “Nos estamos alimentando de su energía”.
El bambinazo de Caminero en el primer inning frente al abridor de Arizona, Zac Gallen, habría sido suficiente respaldo para otro candidato al Juego de Estrellas, Nick Martínez, quien salió de un par de situaciones complicadas y limitó a D-backs a una sola carrera, producto de un jonrón de Geraldo Perdomo en el primer episodio, durante 5.2 innings.
Luego de un boleto a Yandy Díaz y un pelotazo a Jonathan Aranda, Caminero castigó una recta alta en cuenta de 2-2 de Gallen con un enorme jonrón que impactó el ojo del bateador en el jardín central. El batazo, proyectado por Statcast a 437 pies y con velocidad de salida de 111.3 mph, fue su vigésimo jonrón de la temporada, colocándolo en ritmo para una segunda campaña consecutiva de 40 cuadrangulares.
Un día después de ser elegido finalista para abrir el Juego de Estrellas como tercera base de la Liga Americana, Caminero volvió a demostrar su extraordinario poder.
“Perdomo me conectó ese jonrón con muchísima fuerza, y Caminero hizo que ese batazo pareciera cualquier cosa”, dijo Martínez entre risas. “Es un jugador muy especial. Siempre le pega fuerte a la pelota. Es electrizante”.
Después de ese batazo, Gallen retiró a 15 bateadores consecutivos y no volvió a permitir carreras hasta el séptimo episodio, cuando Mullins disparó un jonrón al jardín derecho-central. Tampa Bay no se ponchó en todo el encuentro, apenas la octava vez en la historia de la franquicia y la primera desde el 15 de junio del 2013.
Mientras tanto, Martínez siguió colgando ceros, demostrando la serenidad y capacidad de ejecución que lo tienen encaminado a acompañar a Caminero en el Clásico de Media Temporada en Filadelfia el próximo mes.
Además de ser uno de los compañeros más apreciados del clubhouse, Martínez ha tenido números dignos de un abridor número uno. Ha permitido tres carreras o menos en 15 de sus 16 aperturas, y su efectividad de 2.66 es la tercera mejor entre los lanzadores calificados de la Liga Americana, solo detrás de Cam Schlittler (1.62), de Yankees, y su compañero Drew Rasmussen (2.62).
Martínez no comenzó de la mejor manera, permitiendo un triple de Corbin Carroll tras el jonrón de Perdomo. Sin embargo, dejó a Carroll en tercera al retirar a los siguientes dos bateadores, dominó con facilidad el segundo y el tercer inning y volvió a salir de otro aprieto en el cuarto.
“No importa quién esté bateando o cuál sea la situación. Nunca pierde la calma”, dijo el manager Kevin Cash. “Cuando hay corredores en base, es cuando hace algunos de sus mejores lanzamientos”.
Con corredores en las esquinas y nadie out en el cuarto acto, Martínez dominó a Nolan Arenado. Después, Max Kepler conectó una línea suave hacia la banda contraria que parecía convertirse en un sencillo productor. Caminero tenía otros planes.



