LOS ÁNGELES. –La NBA volvió a vivir una noche histórica por culpa de Trae Young (46 puntos y 93 en apenas 48 horas), Stephen Curry (47 para celebrar su 34º cumpleaños) y, sobre todo, por Karl-Anthony Towns, que firmó la mayor anotación de la temporada con sus 60 puntos ante los San Antonio Spurs, récord personal en su carrera en la NBA.
Entre los tres jugadores anotaron 153 puntos en la primera noche desde el 13 de diciembre de 1983 en la que tres jugadores anotan más de 45 puntos en una misma jornada. Entonces lo lograron Kiki Vandeweghe, Alex English e Isiah Thomas y en esta ocasión el récord ha recaído sobre tres jugadores que han convertido del triple su modo de vida.
Sobre todo, un Karl-Anthony Towns que sigue reclamando para sí el trono como «el mejor ‘hombre alto’ tirador de la historia». Una corona que ya se ganó hace apenas un mes cuando conquistó el concurso de triples de la NBA y que esta noche ha vuelto a conseguir con una actuación para la historia.
El jugador de origen dominicano, siempre acompañado de su amigo imaginario ‘Karlito’, se convirtió en el primer pívot en anotar 60 puntos en un partido desde que lo lograra Shaquille O’Neal en el año 2000. Towns, que terminó el partido con un 19 de 31 en tiros de campo y siete de 11 desde el triple, anotó 32 puntos en el tercer parcial siendo la cuarta mejor marca en un cuarto en los últimos 25 años.
Registros y récords que terminan por encumbrar a un jugador que ha sido la piedra angular sobre la que los Wolves han querido reconstruir la franquicia y que ahora ya ha visto como se asentaban los cimientos para empezar a pensar en otro tipo de objetivos. Con Towns al frente saben que es posible y que los tiempos del barro y el lodo pueden ser ya historia en un equipo poco dado a conjugar el verbo ganar.



