FILADELFIA – En la historia de Grandes Ligas, ha habido 19 juegos sin hit ni carrera combinados. En la historia de la postemporada, antes del Juego 4 de la Serie Mundial entre los Astros y los Filis, se habían realizado apenas dos no-hitters. Y en la historia del Clásico de Otoño, se había visto un solo no hit no run.
El miércoles en ese cuarto choque entre Houston y Filadelfia, se vio todo eso en un solo partido, en la victoria de los Astros 5-0 que les permitió a los Siderales empatar las hostilidades al mejor de siete a dos victorias por bando.
El dominicano Cristian Javier lanzó 6.0 entradas sin hit ni carrera, de nueve ponches. Sus compatriotas Bryan Abreu y Rafael Montero se encargaron de las siguientes dos, totalizando cuatro abanicados entre ambos. Y puso punto final el cerrador Ryan Pressley para completar la hazaña del no-hitter combinado, el primero en los anales de la postemporada.
“Estuvo eléctrico”, dijo el manager de los Astros, Dusty Baker, acerca de Javier. “Tiró alto, bajito. (El receptor boricua) Christian Vázquez pidió un gran juego para él”.
La combinación de la recta que sube y el slider fue mortal para una alineación de los Filis que había dado cinco jonrones la noche anterior en el Juego 3 para ganar e irse arriba 2-1 en la serie. Pero el miércoles, Javier fue el verdugo de ese lineup, dominando desde el principio. Y lo hizo frente a sus padres en el Citizens Bank Park.
“Fue el mejor regalo que pude haberles dado”, comentó Javier, de 25 años de edad y quien mejoró su efectividad en esta postemporada a 0.71 en 12.2 episodios, con 16 ponches. “Pensé que mi recta estuvo bien buena y definitivamente, ellos fallaron en muchos swings”.



