Una vez transcurridos los días en los que la ciudadanía se sumerge en las activades de fin de año, la vida diaria de los dominicanos va tomando cuerpo y el gobierno comienza las elaboraciones de planes enfocados a buscarle soluciones a las problemáticas no resueltas durante el pasado año 2025.
Y a propósito de los retos que necesitan ser abordados en este 2026 tenemos el tema de las inseguridades, tanto lo referente a reducción de los riesgos y amenazas que a diario afectan a la población en términos de su desenvolvimiento cotidiano como a la inseguridad alimentaria, que según la reciente encuesta de CID Gallup, nos posiciona en el primer lugar en la región.
Aunque el sondeo, excluye a Venezuela, Cuba y Haití, el hecho de que 60% de los dominicanos respondieran en el estudio realizado que en el último mes carecían de recursos para comprar comida para sí o para sus familiares, mientras en Costa Rica ese porcentaje fue de un 31%, es una señal de que el Estado debe multiplicar el apoyo a los sectores vulnerables.
Esta medición efectuada a finales del 2025 es preocupante, pues en 2023 ese mismo sondeo revelaba que República Dominicana ocupaba el cuarto lugar regional en cuanto a la inseguridad alimentaria, es decir que la cantidad de personas que admitieron no tener dinero para comprar comida desde esa fecha , casi se ha duplicado .
Entonces, es necesario reexaminar, coordinar y expandir no sólo las políticas de apoyo alimentario a los necesitados, sino que también ha insistirse en el otorgamiento de asesoramientos técnicos y créditos bancarios a bajo costos para los productores agropecuarios nacionales, incrementando la oferta de alimentos a menor precio y sentando las bases para superar la inseguridad alimentaria en el 2026.



