La organización comunitaria alertó a la Presidencia y Junta Directiva del Banco Interamericano de Desarrollo sobre daños ambientales irreversibles, colapso de sectores productivos y falta de compensación en el proyecto Manzanillo Bay Energy, financiado por BID Invest y clasificado como Proyecto Categoría A.
Manzanillo, Montecristi, RD, 15 diciembre, 2025. –El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) denunció formalmente ante la Presidencia, Vicepresidencias y Junta Directiva del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, D.C., una serie de graves violaciones ambientales, sociales y productivas derivadas de la ejecución del proyecto energético Manzanillo Bay Energy, financiado por BID Invest con un monto aproximado de USD 200 millones de una inversión total ascendente a 2,335 millones de dólares , y clasificado como Proyecto Categoría A por su alto nivel de impacto.
Mediante una carta oficial, CEBAMDER alertó que la implementación del proyecto por los consorcios Manzanillo Gas & Power —integrado por Haina Investment Company (HIC), Shell Gas & Power Development y Energía de las Américas (ENERLA)— y Manzanillo Energy, compuesto por Coastal Dominicana, Manzanillo Energy y Lindsayca, está generando daños graves, acumulativos e irreversibles sobre la biodiversidad, los sectores productivos tradicionales y la comunidad de Manzanillo, sin que se hayan aplicado compensaciones proporcionales ni mecanismos efectivos de reparación.
Destrucción ambiental y colapso de los ecosistemas estratégicos
CEBAMDER documenta como primera gran violación la destrucción, en la zona donde se desarrollará el proyecto, de aproximadamente 500,000 metros cuadrados de bosque seco subtropical, ejecutada antes de la aprobación y socialización del Estudio de Impacto Ambiental y Social, en abierta contradicción con las salvaguardas ambientales del propio BID para proyectos de alto riesgo. Esta acción vulnera los principios de prevención y precaución ambiental, generando un daño estructural irreversible.
El bosque seco eliminado cumplía funciones críticas de regulación climática, captura de carbono, protección del suelo y soporte de biodiversidad endémica. Su desaparición provocó alteraciones inmediatas en la temperatura local, incremento de partículas en suspensión, pérdida de corredores biológicos y afectación directa a especies polinizadoras, aves, reptiles y mamíferos menores.
El impacto ambiental se extendió de forma sistémica hacia los manglares y el ecosistema marino adyacente, comprometiendo la integridad del Parque Manglares de Estero Balsa, área de alto valor ecológico y barrera natural frente a eventos climáticos extremos. Esta degradación compromete la resiliencia climática regional y la seguridad de comunidades costeras vulnerables.
CEBAMDER advierte que la afectación de un ecosistema vinculado a un Sitio RAMSAR de importancia internacional, como Playa Estero Balsa, podría constituir una violación de compromisos ambientales internacionales asumidos por el Estado dominicano y por el propio Grupo BID, lo que obliga a una intervención inmediata del organismo financiero.
Impacto devastador sobre la pesca, la apicultura y el ecoturismo
La organización denunció que la pesca artesanal de Manzanillo, ya afectada por acciones realizadas por otra empresa energética, ha sufrido una reducción superior al 90 % de su producción, como consecuencia directa del dragado, la sedimentación, la alteración de manglares y la construcción de infraestructura marítima en zonas de crianza y desove. Cientos de familias pesqueras han quedado sin ingresos ni compensación.
El Centro CEBAMDER reveló que la construcción de un nuevo muelle industrial en el centro de Playa Estero Balsa, por los nuevos consorcios que financia BID Invest, terminará de hundir a los sectores productivos de Manzanillo y al municipio de Pepillo Salcedo.
El sector apícola, históricamente vinculado al bosque seco subtropical, también colapsó tras la eliminación de la cobertura vegetal que sustentaba la floración necesaria para la producción de miel. CEBAMDER denuncia que, pese a pérdidas millonarias, solo dos productores recibieron ofertas de compensación irrisorias, ascendentes a 750 dólares, incompatibles con cualquier estándar de justicia ambiental.
Asimismo, el ecoturismo comunitario ha sido prácticamente eliminado. Cambios geomorfológicos irreversibles, deterioro del paisaje, pérdida de calidad del agua y la instalación de infraestructura industrial masiva han provocado la cancelación total de visitas, sin planes de sustitución económica ni compensación por lucro cesante.
Por Frank Valenzuela



